Nemo auditur propriam turpitudinem allegans.
El principio nemo auditur propriam turpitudinem allegans puede entenderse, como “nadie puede ser oído a invocar su propia torpeza”, “nadie puede alegar su propia torpeza” o “nadie podrá ser escuchado, el que invoca su propia culpa”. Suprema Corte de Justicia de la Nación Registro digital: 2000426Instancia: Tribunales Colegiados de CircuitoDécima ÉpocaMaterias(s): Civil, ComúnTesis: I.3o.C.1 K … Leer más